Un gran porcentaje de la población se habrá visto en algún momento envuelta en cierta clase de contacto visual con otros ojos. De la naturalidad con la que se dé la situación, brotará una sonrisa espontánea; de ser correspondida, dará pie para un café, un saludo, coquetería o quién sabe qué más. Pero no todas las ocasiones sucede esto.

El espejismo inicial que hace que espontáneamente se dibuje el gesto amigable (en los monos mostrar los dientes es un acto de agresión), puede desvanecerse si al acercarnos no nos gusta lo que vemos o simplemente nos contestan de forma negativa. La sonrisa podrá desdibujarse.
Figuras del desencanto titula un artículo de Jesús Martín Barbero, que precisamente se puede relacionar con esta situación. Los actores puede que cambien un tanto. Los individuos, insertos en la sociedad, perfectamente podemos ser el (la) casanova que se acerca con galantería al encuentro. Al frente, caminando con rauda seguridad, la sociedad de la información… y según Barbero, del encuentro: el desencanto por parte de nosotros.
Barbero plantea que frente a todas las posibilidades y nuevas narrativas que ofrecen las dinámicas propias de la sociedad e la información (mediadas por las famosas TIC), se esconden algunas variables que constituyen el rostro amargo dentro de los tan publicitados beneficios que trae estos cambios sociales.
Precisamente en este sentido, cambios en la forma como se construyen los saberes, descentramiento de la producción de conocimiento, la diseminación de estos (vía TIC) y ciertas crisis de identidades inclusive en los ámbitos laborales, son rescatadas por este teórico de origen español. La tesis central: existen documentos de “barbarie” que actualmente constituyen documentos de cultura (enmarcados en la sociedad de la información), con los cuales podríamos caer en un “sinsentido”.
Pese a que sería interesante realizar un resumen de este artículo, esto no contribuiría de ninguna forma a la construcción teórica, más allá de lo que ya ha planteado Barbero. Por esta razón, he elaborado 5 preguntas, con las cuales, espero de cierta forma dar cuenta de micro temáticas abordadas en este artículo. Sin duda, este ejercicio revelará parcialmente la manera como interpreté el texto, pero al mismo tiempo, ayudará a ejecutar una reflexión sobre el tema:
1) Barbero habla del “riesgo” que genera la producción de conocimientos especializados, donde la única salida, según su concepto, es hallar una “articulación de conocimientos especializados con aquellos otros conocimientos que provienen de la experiencia social y las memorias colectivas”. En esta medida, ¿cómo generar esta articulación?
2) El autor expone las ventajas que apareja, desde el punto de vista operativo, el uso del lenguaje visual, como una nueva mecánica de cognición, más rápida, más ágil… una nueva “racionalidad”. Sin embargo, esta tendencia a una lectura visual podría entorpecer las capacidades (incluso sensoriales), de poner en marcha la lectura de fenómenos pero dentro del contexto de los espacios físicos y no virtuales.
Un buen ejemplo de esto ocurrido bajo este experimento. Por fin, aquí va la pregunta, que disculparán, es extensa (lo cual bajo todo punto de vista comunicativo es negativo… pero ayuda a generar el marco necesario para plantear adecuadamente el interrogante):
¿Cómo aprovechar las ventajas y los beneficios que nos han traído las TIC y las nuevas dinámicas propiciadas en la sociedad de la información sin convertirnos en unos desadaptados del mundo físico? ¿Cómo regular la cantidad de procesos que cedemos a la tecnología en pro de una mayor eficiencia sin caer necesariamente en una dependencia total de estos mecanismos?
3) Barbero tal vez generaliza un poco al aplicar y analizar, sin diferencia alguna a la sociedad en conjunto, sus planteamientos sobre las transformaciones sufridas a partir del paso hacia la “sociedad de la información”.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que en países como Colombia, el acceso a redes y TIC es limitado y exclusivo. ¿Cómo se adapta una sociedad tradicionalmente estructurada para un modelo de producción diferente a la tendencia actual (explicada por Barbero) y sin tener acceso en su mayoría a las posibilidades de la sociedad de la información, teniendo en cuenta que las dinámicas empresariales se han adaptado primero a dichos parámetros en favor de la productividad y en detrimento de la calidad laboral?
Más resumido, ¿cómo exigirle a una sociedad aún regida bajo el modelo industrial, que no tiene en su mayoría acceso a las TIC, modelos de trabajo que se rigen bajo los parámetros de la sociedad de la información?
4) ¿Cómo podrían establecer los trabajadores inmersos en la sociedad de la información dentro de un contexto de constante inestabilidad laboral, la identidad perdida que traían desde la sociedad industrial?
5) Por último quisiera reflexionar sobre el rol que han de cumplir los seres humanos en pro de una organización y el papel de dicha organización ha de realizar en favor de los individuos. Un contrato, como efectivamente se establece entre estos dos entes, debe ir encaminado a un beneficio mutuo. Sin embargo, se deben resaltar dos cuestiones, dentro del análisis realizado por Barbero para la sociedad de la información:
4) ¿Cómo podrían establecer los trabajadores inmersos en la sociedad de la información dentro de un contexto de constante inestabilidad laboral, la identidad perdida que traían desde la sociedad industrial?
5) Por último quisiera reflexionar sobre el rol que han de cumplir los seres humanos en pro de una organización y el papel de dicha organización ha de realizar en favor de los individuos. Un contrato, como efectivamente se establece entre estos dos entes, debe ir encaminado a un beneficio mutuo. Sin embargo, se deben resaltar dos cuestiones, dentro del análisis realizado por Barbero para la sociedad de la información:
- Las dinámicas laborales actualmente propenden por una mayor autonomía del empleado, pero al mismo tiempo, por un mayor número de responsabilidades, por una mayor segmentación de los empleados, por una competencia constante dentro de los mismos colegas, contratos cortos e inestables. ¿Qué le está quedando al empleado? ¿Por qué se ha retrocedido en cuanto a las condiciones laborales?
- En general, todo “desarrollo económico” (término que lleva consigo una carga política y de poder inmensa y que podría ser discutido extensamente), debe buscar el bienestar humano. Los modelos económicos neoliberales, base ideal para la sociedad de la información, entienden como un medio para la productividad a los seres humanos (reflejado en términos como el de “capital humano”). ¿Cómo poner a dialogar al discurso inminente de la información en pro de lo verdaderamente importante en la sociedad… el bienestar humano?Es decir, si el fin de una sociedad y el fin de que todos como individuos trabajemos dentro de esta sociedad es para que todos podamos mejorar en nuestras condiciones de vida (vivir mejor), ¿por qué a mayor cantidad de desarrollo obtenido peores condiciones de vida para los trabajadores? ¿Para qué trabajamos entonces? Aquí podría cuestionarse si los individuos deben trabajar para vivir o vivir para trabajar.
Espero que las preguntas no hayan sido demasiado extensas, y que en parte, hayan cumplido tanto con las expectativas de generar una reflexión en torno a la temática leída.
Andrés, me llaman la atención tus preguntas 2 y 3. La 2 es un tema polémico, pero creo que una vez más las TIC no deben ser entendidas como "nuevas tecnologías". Una nueva racionalidad no debería estar construída exclusivamente en torno a la herramienta, pues quedaríamos en una situación de dependencia. Stanley Kubrick en 2001: Una Odisea del espacio hace una crítica a la dependencia que genera la herramienta, incluso mostrando cómo la herramienta podría llegar a considerarnos a nosotros como sus herramientas... Creo que el asunto es mental más que material, pues la herramienta por sí misma no implica el cambio de la razón. La 3 es igualmente polémica: las transformaciones culturales no son uniformes en la sociedad, y hoy vivimos varias formaciones sociales a la vez. Hay que pensar en las nuevas, pero sin olvidar el resto de la realidad social.
ResponderEliminarDale Agus... creo entender lo que me comentas y si no es así... me corriges. Yo estoy de acuerdo contigo en que la herramienta no implica "el cambio de la razón"... es más, los que entiendan eso están en mal a mi juicio.
ResponderEliminarLa cosa es que las nuevas herramientas tecnológicas (tienes toda la razón en hacer una diferencia entre TIC y N. T.), brindan un campo de posibilidades, de retos y desafíos para todos nosotros. Mi pregunta va encaminada en la dirección que Barbero trabajó el texto. Si lo entendí bien, Barbero no cuestiona el hecho de que las nuevas tecnologías de la Comunicación y la Información han generado cambios sociales que son indiscutibles, no porque generen racionalidades nuevas sino porque son el terreno en el cual se pueden sembrar nuevas formas de producir saberes. Mi pregunta va encaminada a repensar cómo utilizar estas oportunidades de una manera tal que no afectemos negativamente la forma como nos relacionamos con el mundo.
Te pongo un ejemplo. Tengo dos hermanos pequeños (el grande ya está echado a perder), que pasan mucho tiempo en el computador y en juegos de video. A mi siempre me han preocupado porque al tiempo que se han insertado más y más en un "mundo digital" si es que se puede hablar de un mundo tal, también han olvidado y han dejado de lado muchas otras formas de relacionarse con el mundo físico, que tal vez para mi forma de pensar "vieja" son necesarias para un buen desarrollo de su personalidad y su ser(otra consecuencia de la soc. de la info. es que la noción del tiempo se rompe).
Obviamente es una situación extrema, pero creo que nunca habíamos sido tan dependientes de la tecnología para el diario vivir, lo que va en gran medida pegado a tu observación. O ¿acaso no te parece que si hoy viviéramos una situación en la cual se pusieran a prueba nuestras destrezas de supervivencia, muchos de nosotros, desadaptados al mundo físico moriríamos? Las cosa no se tienen que ir tan lejos... pero simplemente al remitirnos a la interacción cara a cara, podríamos encontrar que en un caso extremo, podemos perder habilidades necesarias para nuestro diario vivir.
En cuanto a la 3, creo que precisamente por pensar en una formación social previa a la sociedad de la información, planteo de esa forma la pregunta. Es decir... en el mundo empresarial se viven actualmente (según lo comentado por Barbero), dinámicas laborales muy diferentes a las que había en el contexto de la sociedad industrial o en otras formaciones sociales. La pregunta es simple: si estos cambios se están dando solamente en una esfera de la vida, ¿cómo exigirle a una población que no vive bajo esas dinámicas, adaptarse a modelos de producción diferentes?
Según la lógica empresarial descrita por Barbero, teniendo en cuenta las condiciones que actualmente buscan mayor productividad con menor compromiso, los trabajadores de edades superiores a los 30 años podrían perfectamente no estar adaptados a estas formas de trabajo. Es más, considero que no tienen porqué estarlo; simplemente trato de cuestionar que si esa es la tendencia... ¿qué pasará con ellos?
Espero que te haya gustado mi explicación. No sé si respondí adecuadamente a tus observaciones y si te satisface los argumentos que te di o si aún tienes más observaciones. Igualmente, ya que estamos en un trato tan formal (jaja), te doy las gracias por leer mi trabajo.
Saludos,
Andrés G.